Una de las cuatro personas detenidas este miércoles por el caso de Alejandro Navarro, el joven de Ronda desaparecido en mayo de 2024, había participado durante estos años en su búsqueda. N. B. -iniciales de la mujer- concedió entrevistas a medios de comunicación, difundió publicaciones en redes sociales y pidió en reiteradas ocasiones colaboración ciudadana para localizar al que consideraba como su hijo, según recoge Diario Sur. Alejandro la llamaba "tía", aunque no existía parentesco entre ambos. La mujer era vecina de su familia y pareja de un hermano de su padrastro y, según el citado periódico, acogió al joven cuando todavía era adolescente después de que abandonara la vivienda de su madre por desavenencias familiares. Así, terminó viviendo con N. B. y su pareja en una casa situada en el mismo bloque en el que reside su progenitora. Tras perderse el rastro del joven a principios de mayo de 2024, la ahora detenida se convirtió en una de las voces más visibles de la búsqueda. Apareció en televisión y en periódicos reclamando ayuda para encontrarlo y utilizó también sus perfiles en redes sociales para difundir fotografías e información sobre posibles avistamientos. El 6 de enero de 2025, N. B. publicó en Facebook un mensaje dirigido a Alejandro en el que le rogaba que diera alguna señal. "Alex, por favor, si ves esto llama o ven. Son ocho meses sin ti, no sabemos nada. Danos una pista de que estás bien", escribió. En la publicación aseguraba que desde que desapareció el joven la familia había perdido "la alegría" y le pedía que regresara independientemente de lo que hubiera ocurrido. "Sea lo que sea nos da igual porque todo tiene arreglo". La ahora detenida insistía en que no habían dejado de buscarlo y se ofrecía a acudir a cualquier lugar si necesitaba ayuda. "Aquí tienes tu familia", le recordaba antes de concluir el mensaje con una petición emotiva coincidiendo con el día de Reyes: "El mejor regalo que nos puedes dar: tú. El gran milagro de Dios". La mujer también había explicado que no había detectado ningún comportamiento extraño en Alejandro antes de su desaparición que hiciera pensar que planeaba marcharse de forma voluntaria. Según relató entonces, el joven tenía planes para los días siguientes e incluso quería reunir dinero para comprarse unas zapatillas. También justificó que la denuncia no se presentara de forma inmediata porque, según su versión, les habían aconsejado esperar y confiaban en que Alejandro regresara a casa o se pusiera en contacto con ellos. El joven se había marchado sin su teléfono móvil, sin documentación y sin las llaves de la vivienda, circunstancias que su entorno consideró desde el principio difíciles de encajar con una desaparición voluntaria. La investigación dio un giro esta semana con la detención de cuatro personas y un nuevo registro en la vivienda en la que Alejandro residía. Agentes del Grupo de Homicidios y Desaparecidos de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) registraron el inmueble y emplearon una pequeña excavadora para remover parte del terreno. La causa permanece bajo secreto de sumario. El registro de esta semana se concentró en la vivienda y en su patio. Diario Sur ha informado además de que vecinos y allegados aseguran que la pareja realizó obras en esa zona pocas semanas después de la desaparición de Alejandro para enterrar allí a un perro. Este hecho había despertado las sospechas del entorno del desaparecido.