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Sin romper con el Gobierno, Bullrich hace valer su peso en las encuestas y pone a prueba la paciencia de los Milei
Los últimos cortocircuitos entre la Casa Rosada y la Cámara de Diputados abrieron un frente colateral: un nuevo desmarque de Patricia Bullrich. Por lo menos, el tercero de peso desde que asumió como jefa del bloque de LLA en el Senado. Pero ¿qué hay detrás de sus movimientos? ¿Una estrategia con miras a 2027, genuino desgaste parlamentario o un intento de marcarle la cancha a Javier Milei y, de paso, hacer valer su poder de fuego frente a Karina? âElla juega su juegoâ, repiten los suyos. âTodos los peros tienen un porquéâ, refuerza la propia Bullrich en el posteo que subió tarareando la canción âNo me importaâ, de Lali Espósito âblanco de crÃticas del Presidenteâ, un dÃa después de pedirle al Ejecutivo que no la tome por tonta. Toda una declaración de guerra que la Casa Rosada intentó moderar. Su reclamo llega tras el cimbronazo que se desató puertas adentro de la Cámara de Diputados con el ingreso, a última hora del martes, del Presupuesto, que terminó por dinamitar el borrador que trabajaba el oficialismo para conseguir un âproyecto superadorâ a la prórroga en discapacidad impulsada por la oposición. Un punteo con âlos innegociablesâ, sobre todo del Pro, que la Casa Rosada conocÃa y ya habÃa avalado. En menos de 24 horas, el giro fue absoluto y en dirección contraria. El texto oficial derogaba una serie de artÃculos clave de la prórroga en discapacidad. El más resonante para los aliados y los prestadores: eliminaba la actualización obligatoria, automática y mensual de los pagos a prestadores según el Ãndice de IPC. Una jugada en silencio que, en primera instancia, le explotó a MartÃn Menem. Y, por extensión, se reflejó en las caras de desconcierto de las diputadas oficialistas Silvana Giudici y Laura RodrÃguez Machado, que tuvieron que dar acuse de recibo a las quejas de propios y ajenos durante el plenario de las comisiones de Presupuesto y Discapacidad. Frente a los representantes del sector prestador, que se encargaron de hacerle notar al Gobierno la crisis que atraviesa la actividad. âSe incendió todoâ, reconoció La Libertad Avanza (LLA), en una suerte de sincericidio con el que Menem tuvo que lidiar. Puertas adentro, dijo y se desdijo. Pero sus laderos se ocuparon de dejar en claro que, pese al cortocircuito, no hubo quiebre con la Casa Rosada. Menos aún con Karina Milei. Menem necesita recomponer. Bullrich, no. Sus porqués son variados. Y es que la titular de LLA en el Senado mira las encuestas: según cuál tome, queda un punto por arriba o por debajo del Presidente. Un dato que, como aclaran desde algunas consultoras, toma otra dimensión si se tiene en cuenta que su diferencial âmargen entre la imagen positiva y negativaâ es mejor que el del mandatario. âCreo que está tratando de marcar algo del orden de la autonomia, que es un un valor en la polÃtica. Hay que ver qué pasa porque el Gobierno fue muy duro con otras figuras que plantearon estoâ, señala Shila Vilker, analista de opinión pública y directora de la consultora Tres Punto Cero. Con la vicepresidenta, Victoria Villarruel, el Ejecutivo dio sobradas muestras. âPero con Bullrich no van a ser duros porque el Gobierno no se puede dar el lujo de perder ni un punto. Está creciendo de nuevo, pero no le sobra nadaâ, advierte. En el último sondeo de la consultora, la imagen positiva de la senadora, en el orden del 39%, condice con la de Milei. âSu figura esta atada al destino que tiene el Gobierno. En algunos mediciones viene arriba y en otras comparten números. Pero la composición es distinta, ella tiene menos adhesion del nucleo durÃsimo que tiene Mileiâ, aclara Vilker. En el último sondeo de la consultora, la imagen positiva de la senadora, en torno al 39%, coincide con la de Milei. âSu figura está atada al destino que tiene el Gobierno. En algunas mediciones viene arriba y en otras comparten números. Pero la composición es distinta: ella tiene menos adhesión del núcleo durÃsimo que tiene Mileiâ, explican. Una necesidad mutua que tiene correlato con lo que admiten, por lo bajo y no tanto, cercanos a Bullrich. âEstá cuidando un electorado propio que no se siente atraÃdo por Mileiâ, señalan. Una base electoral que no estarÃa destinada a una eventual disputa en la Ciudad: posibilidad completamente descartada por la exPro. âVa por una lógica nacionalâ, insisten quienes conocen sus movimientos. Eso sÃ: no se tratarÃa de una candidatura propia, diferenciada de Milei, que implicara un rompimiento real con LLA. Por lo menos hoy, ese no es el panorama, deslizan. Para evaluar una estrategia asÃ, el Gobierno tendrÃa que medir menos de un 20%. Un escenario impensado, juran y perjuran los propios. En cambio, aseguran que Bullrich apunta a integrar la fórmula presidencial con Milei y llegar a una eventual vicepresidencia con âpeso propioâ, suficiente para negociar cargos dentro de un eventual nuevo gabinete. De todas formas, la senadora le hace llegar sus crÃticas al Gobierno. âSin intenciones de romperâ, matiza su entorno. âLo que más le preocupa es la falta de empatÃa y la asfixia a la microâ, detallan. En espejo con los sondeos, la empatÃa aparece entre los principales demandas que los argentinos buscan en un presidente, de acuerdo con un estudio conjunto de las consultoras La SastrerÃa y TresPuntoCero. No es un término que Bullrich utilice de manera aislada. La exministra de Seguridad viene repitiéndolo, de una forma u otra, casi a diario en sus declaraciones a la prensa. De hecho, antes de esta diferencia con la Casa Rosada, habÃa instado al Gobierno a resolver los problemas vinculados con la morosidad. En discapacidad, la postura de Bullrich, bastante más beligerante que la de las diputadas oficialistas que quedaron expuestas con la maniobra del Gobierno, también encuentra una explicación en los sondeos. Un estudio de Management & Fit del año pasado mostró que, entre los votantes de la legisladora, prevalecÃa el rechazo a los vetos a las emergencias en discapacidad y educación. Casi un 60% de su electorado los cuestionaba. A este dato se suma la reciente encuesta de PoliarquÃa, que detectó que las pérdidas de adhesión más representativas dentro de LLA se dan entre los votantes de Patricia Bullrich en 2023. Su apoyo cayó ocho puntos respecto de agosto. Sin embargo, hay quienes justifican los desplantes de Bullrich en el desgaste polÃtico que suponen controversias como la de Discapacidad. âEstá enojada porque ella estaba en la mesa polÃtica del martes y no le dijeron nadaâ, comenta alguien recorre los pasillos del Congreso con la senadora. Cerca suyo leen esta clase de maniobras como una retroceso en la confianza con los aliados y una traba polÃtica en el Senado. Bajo argumentos similares, la exministra se diferenció de José Luis Espert y le exigió explicaciones urgentes por sus presuntas conexiones con el narcotráfico. Con mayor énfasis se despachó contra el exjefe de Gabinete, Manuel Adorni, a quien le pidió que presentara âlo antes posibleâ su declaración jurada, en medio de la investigación en su contra por presunto enriquecimiento ilÃcito. En esta oportunidad no está claro el destinatario final. Sin embargo, el dardo no estarÃa dirigido esta vez a Karina Milei, que suele moverse en tándem con Menem, uno de los principales perjudicados por el proyecto de Presupuesto. Por caso, las sospechas recaen más sobre las áreas de EconomÃa y Salud y, cerca del asesor presidencial, Santiago Caputo. Mientras tanto, la senadora ya hizo su movida. A la espera de que la mesa chica del Gobierno tome nota. âA la fuerzaâ, si es necesario, se jactan los Ãntimos de Bullrich.
Source
La Nación Argentina
· Delfina Galarza