Poco se imaginaban la actriz Clara Sanchis y la directora y dramaturga María Ruiz que diez años después de estrenar el montaje Una habitación propia, de Virginia Woolf, alguien se atrevería a censurar a la autora o a la palabra feminismo en un anuncio. Pero el día ha llegado. El teatro Raval de Barcelona, donde la obra de Woolf abrió el martes temporada, informa en un comunicado: “Hace un par de días, como hemos hecho con otros espectáculos, preparamos una Add, un anuncio, para que apareciera en las redes sociales, es decir, en Instagram y en Facebook, para promocionar el espectáculo que tenemos en cartel”. Y continúa: “Pero resulta que la plataforma nos ha censurado el anuncio porque, palabras textuales de Meta: 'Parece que estás publicando un anuncio sobre temas sociales, elecciones o política en la Unión Europea. Esto infringe nuestras normas de publicidad en cuanto a anuncios sobre temas sociales, elecciones o política'”. El comunicado del teatro Raval, que dirigen Pep Tosar y Evelyn Arévalo, añade: “Tanto nosotros como Clara Sanchis, actriz y productora del espectáculo, estamos consternados ante la imposibilidad de poder publicitar el espectáculo en este medio, es decir, hacer conocedor al máximo de personas posibles que este espectáculo existe y se está haciendo, porque la autora del texto original, Virginia Woolf, solo citarla a ella, es motivo de rechazo: 'Acciones concretas que activan esta política: Temas sociales: La mención de derechos civiles, feminismo o reformas sociales (temas centrales en la obra de Woolf) suele ser clasificada como tema social por nuestros sistemas automáticos'.” En declaraciones a La Vanguardia, Clara Sanchis manifiesta: “Que pase algo así es entrar en territorio desconocido. O más bien olvidado. No sabemos si el rechazo es porque en el anuncio aparece el nombre de Virginia Woolf o la palabra feminismo. O por las dos cosas juntas. Pero, en definitiva, es una manera de ir borrando del mapa avances que han costado siglos. Hemos dado a las redes un poder ilimitado... y cada vez vemos más claro el peligro que tienen. El sesgo y la manipulación”. Se da la circunstancia de que precisamente ayer, en la posfunción, en la que participaron la actriz Vicky Peña y la periodista Cristina Fallarás, se trató de la necesidad del feminismo ante las actitudes fascistas y patriarcales, y se debatió sobre hasta dónde llega el poder de la imposición machista desde las altas esferas y las grandes corporaciones. El comunicado del teatro Raval concluye: “Nos sentimos en la obligación de pronunciarnos ante una injusticia y una vulneración de nuestros derechos, la de no poder anunciar un espectáculo que gira en torno al feminismo, y más específicamente, en torno a la figura de Virginia Woolf, nacida en 1882. Así que, como ella, aunque tengamos que andar por el camino de gravilla de Cambridge en lugar de por el camino ajardinado, no abandonaremos las tribunas desde donde podamos dirigirnos al máximo de personas posible para poder compartir, entre otras cosas, situaciones como esta”.